Algunos de los riesgos son: que los terrenos, casas, edificios, bodegas, naves industriales pueden estar vendidos simultáneamente; las inmobiliarias pueden desaparecer (fraudes) y los contratos privados perder su validez; la persona que se dice propietaria puede no serlo; puede verse comprometida la inscripción al registro público de la propiedad, entre otros.
Algunos consejos para evitar caer en un fraude de esta naturaleza son los siguientes:
- Tratar con una inmobiliaria seria y conocida, o bien, si se trata de un particular, verificar la identidad y ubicación del propietario.
- Analizar los precios de la zona por m² y no confiar en "ofertas increíbles", pues los defraudadores pueden aprovecharse fácilmente de la emoción del comprador.
- Ver el inmueble físicamente y verificar las condiciones.
- Revisa la situación jurídica del inmueble, que el inmueble está libre de gravámenes y al corriente en el pago de sus contribuciones, tales como predial y agua
- Avalar todo por escrito y ante notario.
- Es buena señal que la empresa investigue al comprador, es decir, que solicite identificaciones y comprobantes, así como antecedentes bancarios.
- En contraparte, no confiar en quienes quieren llevar a cabo un proceso de contrato privado únicamente.
- Una vez realizada la compra-venta, escriturar de inmediato.
