Luis Barragán, junto con el renombrado escultor Mathias Goeritz, proyectó cinco torres con una planta triangular, diferente nivel de altura y distinto color, con un carácter escultórico y con la intención de ser apreciadas a lo lejos. Estas torres se levantan verticalmente de manera que se puede apreciar su arquitectura, además de la altura y esa visión que le confiere al espectador mientras este se acerca.
Los primeros días de Marzo del año de 1958, las Torres de Satélite se inauguraron, representando a la naciente Ciudad de Satélite, durante el mandato del ex presidente Adolfo Ruiz Cortines, siendo recientemente declaradas como Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la Unesco.
De esta manera nace este conjunto escultórico conformado por cinco bloques de hormigón, con distintos metros de altura sobre una plancha igualmente de hormigón, en una explanada desprovista de cualquier otro elemento.